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Síntomas y complicaciones
de la diabetes

Síntomas de la diabetes

Los síntomas de la diabetes suelen ser y presentarse de forma muy sutil. De forma general estos síntomas que explicamos a continuación aparecen en todos los tipos de diabetes, no obstante, al tratarse de enfermedades distintas también hay ciertas diferencias. 

En primer lugar, la diabetes tipo 1 presenta síntomas muy característicos como sed excesiva, orina frecuente, pérdida de peso, etc. Estos indicios en ocasiones no se presentan y el diagnóstico puede verse atrasado en el tiempo e incluso pasar por alto. 

El inicio de la diabetes tipo 2 suele ser lento y su presentación habitual no lleva una aguda alteración metabólica por ello a menudo hay un largo período de enfermedad sin síntomas aparentes. Hasta más de un tercio de los casos de diabetes tipo 2 en la población pueden no diagnosticarse porque pueden permanecer sin síntomas durante muchos años. 

Por otro lado, ciertos síntomas de la diabetes suelen confundirse con los síntomas del embarazo, por lo que la diabetes gestacional pasa desapercibida. Por ello es muy importante realizar una prueba para detectar la diabetes gestacional (que está incluida dentro del cuidado normal prenatal). 

Tener mucha sed

Habitual en diabetes tipo 1 y tipo 2. El exceso de glucosa en sangre provoca que los riñones trabajen más de lo normal para filtrar y absorber la glucosa. Cuando los riñones no pueden seguir el ritmo, la glucosa se elimina a través de la orina y arrastra líquidos de los tejidos, deshidratando el cuerpo. Esto provoca una sed excesiva.

Deseo frecuente de orinar

Debido a esta sed, las personas con diabetes aumentan el consumo de agua lo que provoca un incremento del número de veces de ir al baño. Este síntoma también es habitual tanto en la diabetes tipo 1 como en la tipo 2.

Fatiga extrema inexplicable

Los hidratos de carbono (glucosa, azúcares) son transformados, dentro de las células, en fuente de energía necesaria. La hiperglucemia deteriora la capacidad de nuestro cuerpo para utilizar esta glucosa y cubrir las necesidades energéticas. Lo que se traduce en cansancio. También es habitual en la tipo 1 y 2.

Visión borrosa

La hiperglucemia en sangre extrae líquido de los tejidos, incluido los cristalinos de los ojos. Esto afecta a la capacidad de visión. La diabetes mal tratada y controlada puede causar problemas de visión a largo plazo e incluso ceguera. Habitual en la diabetes tipo 1 y 2.

Pérdida de peso

Al eliminar glucosa a través de la micción, también pierdes calorías. Además, la diabetes, en especial la tipo 1, puede impedir que la glucosa de los alimentos lleguen a las células, provocando hambre constante. Ambos hechos pueden causar un rápido adelgazamiento. 

Hambre constante

También se conoce como polifagia. Parte del exceso de azúcar en sangre se expulsa en la orina, lo que significa que se queman más calorías (energía). Por este motivo la persona siente mucha hambre y come grandes cantidades de alimentos para compensar esa pérdida de calorías.

Irritabilidad o cambios de humor

Los niveles de glucosa en sangre pueden afectar al estado de ánimo y contribuir a cambios de humor. Puede notar cómo con unos niveles muy altos o bajos afectan a su estado mental. Cuidar de la salud mental es igual de importante que hacerlo de la salud física. 

Heridas que no sanan

Es más común en la diabetes tipo 2. Un nivel alto de glucosa en sangre genera un flujo sanguíneo deficiente lo que perjudica el proceso de curación natural del cuerpo. Además, esto puede generar úlceras de curación lenta, especialmente en los pies. 

Otros síntomas

Existen otros síntomas como dolor en el estómago, náuseas y/o vómitos, encías rojas, inflamadas y sensibles, hormigueo en manos y pies, etc.

Complicaciones de la diabetes

Existen dos tipos de complicaciones, por un lado las complicaciones agudas, que son aquellas que surgen rápidamente, y por otro, las crónicas, que surgen con el transcurso de los años.

Complicaciones agudas

Cetoacidosis diabética (CAD)

La cetoacidosis diabética tiene lugar cuando el cuerpo comienza a descomponer grasa demasiado rápido. El hígado transforma esta grasa en un impulsor llamado cetona que hace que la sangre se vuelva ácida.  La CAD surge si el diagnóstico de la diabetes tipo 1 se retrasa o por un incorrecto control de la glucosa. Esta complicación requiere tratamiento profesional. 

Estados hiperglucémico hiperosmolar (EHH)

El estado hiperglucémico hiperosmolar (EHH) puede parecer inofensivo pero nada más lejos de la realidad. Puede evolucionar en una gran deshidratación y pérdida de electrolitos.  Es necesario un tratamiento minucioso y un buen diagnóstico. Las causas son múltiples, aunque las más frecuentes son infecciones. Suelen padecer personas de mayor edad, y personas con enfermedades crónicas. 

Hipoglucemia

Una hipoglucemia ocurre cuando se presentan niveles muy bajos de glucosa en sangre (por debajo de 50 mg/dl). Puede dar lugar como consecuencia de ejercicio físico no habitual o sobreesfuerzo, diarreas, vómitos o una presencia insuficiente de hidratos de carbono.  Si la hipoglucemia es leve, puede tratarse con carbohidratos de acción rápida. Pero si estamos ante un caso de hipoglucemia grave, la persona necesita asistencia externa y se requiere un tratamiento con glucagón o dextrosa o glucosa intravenosa.

Complicaciones crónicas

Lesión nerviosa o vascular y pie diabético

Unos niveles altos de glucosa en sangre pueden dañar los capilares que alimentan los nervios, especialmente el de las piernas.  Esto se traduce en un posible hormigueo, entumecimiento, dolor que comienza en la punta de los dedos y se prolonga hacia arriba.  El pie diabético afecta entre 40 y 60 millones de personas con diabetes en el mundo. Las úlceras crónicas y las amputaciones derivadas reducen en gran medida la calidad de vida de las personas con diabetes y aumentan el riesgo de muerte prematura.

Retinopatía diabética

Esta patología puede causar daño en los vasos sanguíneos de la retina, derivando en ciertos casos en ceguera. También es probable la aparición de otros trastornos graves de vista como glaucoma, cataratas, visión doble e incapacidad de enfoque.

Complicaciones en el embarazo

La diabetes gestacional está relacionada con diversas complicaciones en el embarazo. Por un lado, las mujeres que lo padecen tienen mayor predisposición a desarrollar diabetes tipo 2, sobre todo de tres a seis años después del parto.
Además, la exposición a la hiperglucemia en el útero predispone a los niños a desarrollar sobrepeso u obesidad, que a su vez produce resistencia a la insulina y posible desarrollo de diabetes tipo 2. 

Enfermedades cardiovasculares

La diabetes está relacionada directamente con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares como anginas de pecho, ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, estrechamiento de las arterias y presión arterial alta.

Nefropatía diabética

El sistema renal, los riñones, es bastante complejo con millones de vasos sanguíneos que filtran los desechos de la sangre. La diabetes puede afectar a este sistema de filtración. En el peor de los casos, se puede derivar a una enfermedad renal irreversible que requiera diálisis o trasplante de riñón.

Diabetes y salud bucal

Esta patología afecta a todos los tejidos blandos y duros que rodean los dientes. Las personas con diabetes (en especial aquellas que no la gestionan adecuadamente) tienen la posibilidad de experimentar dentición temprana, gingivitis en niños y adolescentes, progreso acelerado de descomposición irreversible de encías blandas y duras (periodontitis), infección de la mandíbula, pérdida de dientes, cáncer bucal, menor flujo salival, etc.Enfermedades cardiovasculares.

Manteniendo tu diabetes controlada, podrás prevenir todas estas complicaciones y mejorarás muchísimo tu calidad de vida.

Las complicaciones de la diabetes pueden verse disminuidas considerablemente con un buen control de los niveles de glucosa en sangre y con un profesional que te guíe en el cuidado.

Con los avances tecnológicos de hoy día no hay motivo para alarmarse: el enfermo de diabetes puede llevar una vida sana y normal.